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Zinklar ha realizado un estudio en seis países – Francia, Alemania, México, España, Reino Unido y EE. UU. – para comprender mejor las consecuencias de la inflación en los hábitos de consumo en los diferentes sectores. Los insights descubiertos ayudarán a marcas y a distribuidores a adaptarse a los nuevos hábitos y a las necesidades de los consumidores ante el aumento del coste de vida.

 

Llevamos varios años encadenando factores macroeconómicos y sociales que tienen un impacto directo y profundo en los hábitos de consumo. La pandemia y las medidas que se aplicaron para contenerla potenciaron un consumidor más digital y más sensibilizado con el cuidado de la salud, que aumentó su consumo en el hogar y redujo su gasto en establecimientos y ocio. 

 

Cuando empezaban a recuperarse algunos hábitos de antes de la pandemia, nuevos sucesos políticos y económicos nos han sumergido en un contexto de inflación que no parece tener final a corto plazo. El dinero pierde valor, los precios suben, aumentan los tipos de interés, se produce una pérdida de poder adquisitivo de la población, los precios de las materias y los costes de producción también experimentan una subida de precios … todo estos factores son solo una parte visible de una crisis económica global de la que dicen solo acaba de empezar.

consecuencias de la inflacion

El estudio que presentamos hoy muestra cómo los efectos de la inflación se han convertido en la principal preocupación de los consumidores, que han declarado tomar medidas para hacer frente al aumento de los precios y, en consecuencia, del coste de vida:

 

  • El 62% de los consumidores declara haber tomado alguna medida para compensar el aumento en el coste de vida, y este impacto en los hábitos varía en diferentes economías. Mientras que en España la cifra se sitúa en el 43%, en el Reino Unido hasta un 79% de los encuestados manifiesta haberlo hecho. 
  • Las medidas más frecuentes para compensar el aumento en el coste de vida son aquellas que pueden tomarse a más corto plazo modificando las actividades y compras del día a día del consumidor. Estas incluyen comprar menos ropa (62%), ahorrar en la cesta de la compra (59%) y reducir el gasto en bares y restaurantes (58%). 
  • La sensibilidad al precio en la cesta de la compra aumenta. Entre las medidas más adoptadas para ahorrar están: comparar mejor los precios (65%), elegir productos en promoción (64%), intentar reducir el desperdicio de comida (62%) y escoger con mayor frecuencia marcas blancas (56%).
  • El aumento del precio de la energía, a causa del encarecimiento de muchos otros productos y servicios, se combina con la preocupación por el cambio climático y el 65% de los consumidores ha manifestado haber tomado alguna medida de reducción del consumo de energía. Además, como medidas a largo plazo, hasta un 50% de los encuestados asegura plantearse instalar placas solares en casa.

Descargar informe

Es importante para las marcas conocer cómo va a responder el consumidor ante el incremento de los precios y qué medidas va a tomar para hacerles frente. Su impacto no es el mismo en los diferentes países y es esencial comprender cómo afectará la inflación al consumo en cada región, sector y categoría.

Solo una visibilidad continua de los cambios en el mercado y la evolución del comportamiento de los consumidores ayuda a las marcas a reaccionar ante situaciones excepcionales y a salir reforzadas con estrategias exitosas. 

 

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