En Zinklar hemos podido constatar que la industria de apuestas online está creciendo, especialmente en el deporte y el fútbol. Sin embargo, nos enfocamos en México, y nos preguntamos si la industria del juego consigue deshacerse de las connotaciones negativas que la persiguen.

La industria del juego, como muchas, se ha visto afectada por la revolución digital y, en los últimos años, se ha trasladado al ámbito online. Las arcade, el bingo, el póker y los casinos en internet siguen atrayendo a una gran parte de las apuestas cada mes, pero, a través de nuestro estudio, descubrimos que 4 de cada 10 personas que apuestan al menos una vez al mes lo hacen en deportes. Nos referimos, sobre todo, al fútbol, que atrae a más del 70% de las apuestas. Según los consumidores, lo hacen porque la actividad forma parte del evento en sí, es decir, apostar hace que el partido sea más emocionante. Descubrimos también que, a diferencia de los hombres, las mujeres apuestan en ocasiones especiales, como un cumpleaños. Además, suele ser una actividad social, y suelen acompañarlas sus amigas o conocidas.

La marca que más resalta a los aficionados del juego en México es, sin duda, Caliente. La mayoría de los consumidores la nombran como la marca de referencia en todo tipo de juegos o apuestas. Respecto a los aspectos que destacan como fundamentales a la hora de elegir donde apostar, los consumidores hablan de la facilidad de uso (53%), tanto del sitio web como del sistema de transacciones. Aún así, la fiabilidad y responsabilidad que les transmite una marca es también uno de los aspectos más relevantes (37%).

La fiabilidad y responsabilidad de una marca es algo que preocupa a los especialistas de las apuestas online. Y quizás aquí resida la clave de la asociación con el fútbol: campañas promocionales asociadas a las ligas futbolísticas demuestran que la industria del juego se esfuerza en aumentar la familiaridad y confianza de los consumidores. Son raros los equipos de fútbol sin patrocinios de marcas como Bet365, Bwin, etc. En efecto, desde 2017 las ligas de fútbol reciben un 40% de la financiación gracias a las compañías de apuestas (The Drum). Las únicas ligas que, por el momento, no han aceptado patrocinios son las de fútbol femenino, pero aún está por ver cuánto tardarán en hacerlo.

Se puede decir que el fútbol depende del dinero de estas marcas, y, como deporte preferido en todo el mundo, la industria del juego ha conseguido abrazar la devoción que sienten los fans hacia los equipos. Hoy en día, el partido en sí se asocia al mundo de las apuestas. Este fenómeno, tildado de Iudificación (gamblification) por el profesor Darragh McGee (The Guardian), se populariza después de la desregularización que sufrió la industria en Inglaterra durante 2005. Esto ha permitido que las marcas se normalicen y empiecen a promocionarse con más facilidad. Los entornos deportivos resultan ser una colaboración fructífera para ambas industrias. Pero varios expertos cuestionan esta asociación, ya que dudan del beneficio que representa para el público en general. Nuestra investigación nos revela que, de todos los tipos, las apuestas de deportes suelen ser las más elevadas, aunque no superen los $250, esta cifra está por encima de la media de $100 que se suele apostar en otros juegos.

La realidad es que la industria del juego está perdiendo la mala reputación, y los patrocinios y las estrategias de marketing que utilizan están funcionando. Constatamos que la mayoría de los encuestados piensan que las marcas hacen lo suficiente para protegerlos de los riesgos de adicción que supone la actividad. La respuesta a la pregunta de si la industria está tomando suficientes precauciones, se revelará con el tiempo. Por ahora, seguimos apostando por ella.