Mi despertador nunca falla: cada día estoy en pie a las 7 de la mañana.

¡Hora de levantarse! El sol acaba de salir. Un nuevo y hermoso día en el paraíso se abre ante mí… o, al menos, eso es lo que debería pensar cada vez que escucho la alarma.

Pero, para ser honesto, lo que realmente pienso es: sólo 5 minutos más… ¡joder!

Sobre las 7:08 de la mañana por fin logro levantarme de la cama. Me pongo la misma ropa que llevaba ayer en la oficina y bajo corriendo las escaleras para desayunar.

Me siento a la mesa para encontrarme con la mirada somnolienta de mi hija pequeña de 5 años.

Mi mujer acaba de despertarla y la ha sentado a la mesa de la cocina para que papi pueda prepararle su desayuno de todas las mañanas: tostada con mermelada y mantequilla.

Me levanto de nuevo, preparo el desayuno para todos y me termino la última tostada de camino al baño. Me lavo la cara con agua fría.

Al fin, salgo por la puerta de casa, cojo el coche y voy al trabajo.

20 minutos más tarde, aparco en mi plaza de la oficina y subo las escaleras, donde mi secretaria ya me ha preparado el café.

Negro, como a mí me gusta.

Enciendo el ordenador.

“Ahhh… mucho mejor”, suspiro mientras me tomo el café.

*Suena el teléfono*

Yo: ¿Sí? Ah, hola. ¿Estás seguro? ¿Así que el nuevo embalaje ha provocado una disminución de las ventas?

Director de Marketing: Sí, eso parece, señor. Me pregunto si tendríamos que haber encuestado a una muestra mayor o si por casualidad los encuestados eran todos fans de la marca. Cualquiera de las dos opciones podría habernos proporcionado información poco fiable.

Yo: Es posible que tengas razón. Tenemos que llegar al fondo de la cuestión de inmediato. ¡Necesitamos respuestas ya, así que ha llegado la hora de sacar la artillería pesada!

Quiero que reúnas al equipo de insights y le digas al Director de Insights que vamos a crear un estudio en la plataforma de Zinklar. Estoy seguro de que su panel representativo a nivel nacional nos ofrecerá datos fiables sobre nuestro mercado objetivo.

La idea es averiguar exactamente qué es lo que ha salido mal y qué funciona bien. ¿Cómo podemos solucionar el problema en cuestión?

Director de Marketing: ¡Manos a la obra! Le diré que te avise cuando esté preparado para lanzar el estudio. ¡Qué pases un buen día!

*Fin de la llamada telefónica*

¡Vaya forma de empezar el día!

 

“Una hora después”

Director de Marketing: ¿Todo bien, señor? El equipo de insights ha terminado de crear la encuesta y cree que nos proporcionará la información que necesitamos. Estamos esperando su confirmación para lanzarla. Han hablado con los equipos de branding corporativo y marketing, y han recibido de antemano la información necesaria. El target principal está cubierto y los objetivos están claramente definidos.

Yo: ¡Adelante! Ha llegado la hora de poner fin a este problema y de recuperar nuestro margen de ventas.

“Tres horas después”

Director de Insights: ¡Ya está! ¡Hemos dado con el problema!

Parece ser que la gama de colores que se ha usado en el embalaje de nuestra línea de perfume femenino es confuso. Los encuestados no la están asociando a nuestra marca.

Gracias a la encuesta, hemos descubierto que el 75 % de los consumidores no identificaron el producto debido al cambio de color.

Yo: Ya veo… seguramente los responsables de probar el producto solamente se fijaron en la fragancia y la calidad. Lo tendremos en cuenta para futuros cambios de embalaje y próximos lanzamientos.

¡Menos mal que tenemos la plataforma Agile Market Research de Zinklar! Todavía estamos a tiempo de retirar las nuevas unidades de las tiendas antes de que sea demasiado tarde.

Por ahora, seguiremos empleando el mismo diseño de siempre. Me pondré en contacto con el departamento de producto y con el departamento creativo para que empiecen a trabajar en un nuevo embalaje o a modificar el que falló.

Director de Insights: ¡Me parece bien! Informaré al Director de Marketing inmediatamente para que detenga las campañas promocionales del nuevo diseño de embalaje y que cancele el anuncio de TV que estaba programado para hoy en horario de máxima audiencia.

“30 minutos más tarde”

¡Menudo día! Todavía no me creo que haya podido evitar un desastre de tal magnitud en una sola mañana.

¡Justo a tiempo para comer algo!

De camino a la salida de la oficina: “¿Quién se viene a comer? ¡Invito yo!”